
Tu mente se ilumina en rayos de colores. La bobeda de tu cabeza retumba estrellas púrpuras,
mientras palmeras verdes cruzan el cielo. El ruido es ensordecedor, cientos de estruendos se
hablan a la vez acallando a la razón.
El corazón los huracanes bullen entre el rojo fluir de la sangre. Las paredes se derrumban
ante el movimiento. Los latidos espasmódicos destruyen todo halo de civilización existente,
dejando paso a la naturaleza salvaje.
El espíritu se funde en un incendio rojo. Las llaman devoran a su paso tu pasado y futuro, solo
el presente sigue en pie. El calor te quema como si el alma quisiera huir por cada poro de tu piel.
Una guerra interna llena de color y de música.
Un desastre interior que se rie de la gente.
Un espíritu enjaulado que en sueños vuela libre.